(Adicciones y otras enfermedades emocionales)
Vivimos en un mundo mayoritariamente egoísta, consumista,
con baja tolerancia a la frustración y complejo de inferioridad. Millones de
heridos o enfermos emocionales que canalizan su frustración en agresividad hacia
otros y hacia ellos mismos. Eso son las adicciones, la mayoría problemas
emocionales de sus primeros 6 años de vida, que con un ingrediente
multifactorial provocan en épocas de cambios (como la adolescencia, duelos
emocionales de separaciones o muertes) que se prueben varios tipos de drogas,
se enganche a juegos en Internet o practiquen sexo compulsivamente.
Viendo una de esas series de
forenses o médicos que investigan cosas en televisión, apareció una chica que
tenían continuos orgasmos no controlados que hacían muy difícil su convivencia,
trabajo y vida en general. Pensando que era una de esas licencias teatrales lo
busqué en Internet, y no es una “leyenda urbana”, decenas de miles de mujeres
sufren estas patologías. Unas son psicológicas, como la mal llamada
“ninfomanía” por falta de autoestima, dificultades a la hora de encontrar o
mantener amistades, relacionarse o comunicarse. Otras son físicas, descubiertas
en 2001, y potencialmente relacionadas con problemas neuronales, de conexiones
nerviosas o por consumo de algunos medicamentos (PSAS Síndrome de Excitación
Sexual Persistente o PGAD Desorden de Excitación Genital Persistente).
El PGAD consiste en una serie de
orgasmos involuntarios (de 10 a
300 al día) que surgen sin razón, aunque algunos están directamente
relacionados con vibraciones, sonidos, olores... que afecta solo a mujeres y
que les obliga a tener relaciones sexuales o masturbarse a ritmos indeseados para
tenerlo algo controlado (en un caso particular, un mínimo de 10 veces al día,
una vez cada dos horas despierta y un cada tres horas cuando duerme, pues estos
orgasmos despiertan a la persona) y evitar trabajos en fábricas donde existan
determinados ruidos o vibraciones.
¿Cuándo se considera adicción?,
claramente cuando la afectada dice sufrirlo, no controlarlo; pero también y de
forma genérica pues cuando aunque no lo reconozcas, hayas perdido el control y
te domine la vida laboral, familiar, social o formativo. Por supuesto cuando
empieza a degradarse la salud física. Supongo que todos esperen un número
exacto, pero no, una mujer puede tener cuatro orgasmos diarios y no ser una
patología, si tiene tiempo para el trabajo, se relaciona con la sociedad y no
ha sacrificado su ritmo de vida o su salud; un hombre no puede tener relaciones
cuatro veces al día con la misma pareja, sí con distintas, ¿pero tiene tiempo
para eso?. El abuso de sexo de pago, sobre todo si se gasta más de lo que se
gana o se deja de comer o medicarse para pagar esas cosas; incluso si el sexo
de pago baja de nivel gradualmente a zonas marginales o de alta concentración
de todo tipo de adictos. Los casos de adicción grave llevan a perder la salud,
morir, llegar a la insolvencia económica, dedicación a cosas que de otra forma
no se harían (asesinatos, homicidios, robos, prostitución...); desde luego si
la ansiedad te despierta a media noche y te obliga a vestirte y acudir a antros
o zonas marginales a mitad de la noche; cuando dejas de viajar, o de ir a actos
sociales, ... a los que deseabas ir.
En ningún caso hablamos de
“atracones”, todos hemos tenido una borrachera, un fin de semana romántico o
una semana en vacaciones, pero si eso es una excepción y no una regla, está
dentro de la normalidad.
Todas las adicciones se pueden
evitar, si se ataca la causa, el problema de las mujeres que tienen PGAD es que
aún no se sabe el motivo; afortunadamente, la ciencia avanza duplicando su
conocimiento cada 18 meses.
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